
Esta criatura es maravillosa para las barajas de control. Aunque su habilidad es demasiado cara, puede jugarse tanto para defender, apartando del juego a la criatura atacante (o a la defensora, una vez asignado el daño) como para atacar, apartando a los posibles defensores.
Pero uno de sus usos más productivos es apartando criaturas nuestras con habilidades especiales al entrar en juego, por ejemplo el
Mulldrifter, con lo que conseguiríamos una ventaja de cartas importante, o el
Aven Riftwatcher, con el que ganaríamos cantidades ingentes de vida, con el
Shriekmaw para limpiar la mesa de criaturas rivales, o incluso con el
Revelliark, que nos la recuperaría en caso de muerte.
Además, la habilidad no lo tapea, así que podemos utilizarlo varias veces en un turno, aunque no con la misma criatura.