
Con Origins llega la enésima versión de Jace, planeswalker que no suele decepcionar.
Entra en juego como criatura 0/2 por dos manás, débil, pero fácil de defender en un mazo de control con bastante
Counterspell. En este estado, girándola nos permite robar una carta y descartar una carta, profundizando en el mazo y llenando el cementerio, porque cuando hay 5 cartas en el cementerio tras hacer esto, se convierte en planeswalker.

Una vez convertida, entra con 5 contadores de lealtad. Podemos añadir uno para hacer una criatura -2/-0 hasta nuestro próximo turno, quitar 3 contadores para jugar un instant o sorcery del cementerio y exiliarlo, pero lo mejor sin duda es la habilidad de quitar 9 contadores, que nos da un emblema que cada vez que juguemos un hechizo, un oponente pone 5 cartas del mazo en el cementerio, lo que viene a ser un reloj de la muerte en toda regla.
Sinceramente es uno de los mejores Jaces, sin llegar por supuesto al nivel de
Jace, the Mind Sculptor, que básicamente no dejaba jugar al contrario.